Jitanjáfora

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Sinvilitud

Metrónomo de angustia sempiterna…

arqueador del tiempo surreal…

trae contigo el canto tenue del viento en mi ventana.

Cometa sinuoso

…escudriñador del silencio pasmo…

camina en mis manos, muerde mis uñas.

Locura tardía, sangrante y perdida,

molesta y confusa,

homeostática…

apaga la luz.

Esta noche las estrellas piden a gritos tu alma

¿Qué vas a hacer? ¿Llorar en la cama?

Liviandad es lo que te sobra.

Muere en una copa de ginebra, tus pasos no se dibujan en la arena.

Grafomorfosis.

De los restos y los textos más síntulos.


La perispiscencia de la grafomorfosis consiste en intraurar el significado escándulo del signo, a la vez que se prestinda sustrimir el tímpide para la correcta entrumisión de la fructura deseada. A continuación una sansigna de su estructura:

Cuando mi sustrencia fue acoesada por la míspida volchedumbre versutó en la corsona más témpoda e inserrurgible que el ser haya podido vilar.

Se nota en el autor un dejo de argonía misteriosa, ya que el uso de los diferentes escándulos ha acabado tajantemente con los tímpides asociados al entruso de la palabra, por lo tanto el texto termina en una grafomorfosis impebida y digna de hiluar. Su perispiscencia ha quedado plastante.