A todo blog le llega su día

Un día sucede a otro, y juntos hilvanan semanas que completan meses y crean años. Los años se cuentan por montones, montones de  cinco, de seis, de diez. La gente lo llama “cumplir años”, como si se tratara de una tarea —ardua, en algunos casos, amena, en otros pocos— que no debería exentarse.

El día de hoy cumplo. En realidad el día de ayer, 19 de enero (hace apenas unos minutos), pero ustedes sabrán que mi día permanece hasta el momento en que me quedo dormido, sólo entonces cambia a uno nuevo (que se vayan a freír espárragos los peemes y aemes). Cumplo cinco años.

¿Quién cumple cinco años? Yo, el renglón seguido que, a través de este amanuense, elucubra y se duele de la ausencia, de las guerras perdidas, de la imposible soledad, de este mundo que nos trata como Macario a las ranas. Cinco años de existir encerrado en esta jaula de palabras, de hacer malabares con un poco de suerte. De barbechar.

Cinco años, un lustro de máscaras. Y yo aquí: recordándolo todo, los meses fríos, las mudas, las dosis de madrugada, y sobre todo el instante ajeno, acuciante.

Para despedirme por el día de hoy podría prometer varias cosas, pero mejor espero cumplirlas pronto. Mientras tanto, esperen próximamente la segunda parte de la visita guiada por la casa de Juan José Arreola; ahora sí será por dentro, ya tengo las ilustraciones.

candado Desnúdate y haz un ritual

No miento

Nota del amanuense: a riesgo de que me digas que lo he echado todo a perder: que sea un buen año de palabras ajenas y dictados trasnochados.

Anuncios

Se acercan los días portentosos

Hola buenos lectores de éste su humilde blog. Más que acercarse, los días portentosos ya están aquí (incluso algunos ya han pasado y ahora ruedan entre las memorias). Esto se debe al abanico de posibilidades que las horas cercanas ofrecen. En primer lugar, el eterno dilema del alumno que deja la tarea para el último momento y que al final de cursos tiene un alud a punto de desprenderse. Y en segundo lugar —algo más agradable—, se aproxima la gran feria de los libros, las palabras y las celebridades intelectuales (aunque de vez en cuando se cuela desde un tristemente célebre autor de autoestima-para-adolescentes-reprimidas hasta un personaje gris y con botas de la política mexicana).

A lo que yo me refiero es a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que, aunque no vivo en la capital del rock, siempre estoy dispuesto a visitar por las grandes, digamos, satisfacciones que me ha brindado últimamente. Y no es que intente ensalzar al evento que año con año realiza la gran casa de estudios tapatía, pero —si dejamos de lado a la austeridad con la que la Universidad de Guadalajara ha traído a sus alumnos durante varios semestres, que alega ampliamente que no hay presupuesto para la educación (aunque lo hay para las empresas universitarias); si no miramos que en las bibliotecas de varios centros universitarios regionales existe un gran vacío en la bibliografía (qué situación tan irónica: se tiene la mayor feria del libro en lengua española, que defiende en suma el derecho de autor,  y hay tantas carencias en las bibliotecas de los centros universitarios que los alumnos tienen que fotocopiar a diario el único ejemplar que existe del libro que necesitan); si hacemos caso omiso de la infraestructura que se ha detenido durante tanto tiempo (por ejemplo, edificios completamente necesarios para el sano desarrollo de una nueva licenciatura en un centro universitario, edificios que no se han terminado incluso cuando las primeras generaciones de tales licenciaturas están por concluir sus estudios); si no nos importa que la universidad esté secuestrada por un puñado de avariciosos— a menudo se encuentran cosas verdaderamente importantes.

Recordemos, asiduos lectores, que el año pasado publiqué las crónicas de mis días en la FIL 2010: Primer día, segundo día, tercer día, cuarto día y quinto día (puede usted dar clic en cualquiera de las frases subrarayadas para acceder a las crónicas); así que estoy entusiasmado por volver, y supongo que también deberían estarlo ustedes porque vendré después de dos semanas (aproximadamente) a platicarles, si no todo, mucho de lo que aconteció en los días que habite en la FIL 2011.

Prometo tomar muchos apuntes, nada de notas mentales porque no son confiables. También tomaré muchas fotografías (no exagero, será una cantidad ingente). Por lo pronto me despido durante unos días de este blog. Sé que no notarán mi ausencia porque ya los he acostumbrado a vivir sin mí durante largos periodos, pero así los mantendré en suspenso.

¡Nos vemos muy pronto!

No estando aquí sí estoy

Hola.

Sí, aquí estoy de nuevo, después de 103 días. Me encuentro apenadísimo con ustedes, muy queridos lectores de éste su humilde blog, por haberlos abandonado durante más de cien días. Quizá se pregunten ¿qué hice yo para que sucediera esto?, pero no; aunque este blog gira alrededor de ustedes, ahora no son culpables de nada. Como siempre, las circunstancias hicieron de las suyas, negras e indomables circunstancias.

Quizá no tenía nada que decir. Quizá tenía tanto que decir que no sabía por dónde empezar. Quizá ninguna de las dos, sino todo lo contrario. Usted, asiduo lector, sabrá que la evolución constante de este blog nos ha llevado a senderos inimaginables. Ahora Desnúdate y haz un ritual es un espacio dedicado a todas aquellas simples maravillas que escapan de la realidad. Los textos aquí publicados se han convertido en intimismo conspicuo. Aquí no hay espacio para la razón y cada escrito elide el lapso entre pensar y escribir.

Dentro de estos 103 días he tenido que cumplir ciertas metas personales. Desde fruslerías hasta proezas. Pero de verdad, no pasaba un sólo día sin pensar en ustedes. Mas aquí estoy de nuevo con más promesas y más ganas de cumplirlas; con más cosas qué contarles que tiempo para hacerlo.

Por lo pronto, este 2 de Octubre cumplo años yo.

¡Vaya!

Hola taciturnas personas que leen este su humilde blog. Ahora sí se me pásó la mano, o en realidad todo lo contrario: ni la mano ni nada, por eso es que los tengo tan abandonados que la última entrada ya tiene una pequeña capa de polvo encima. Y se preguntarán ¿pero por qué nos abandona de esta terrible manera, por qué si está de vacaciones? Y más que nada por eso: porque estoy de vacaciones. A veces he notado que algo que me inspira para compartir con ustedes esta hilada de verbosidades es la escuela, el ambiente cambiante al día pero monótono a la semana. Además existen otros motivos que me han impedido estar aquí presente, el primero es que terminé un proyecto de escritura que me llevó mucho tiempo, por lo tanto ahora estoy descansando (ajá). El segundo es una crisis, más que existencial, fisiológica, psicológica, etc., la cual será motivo de la siguiente entrada.

Y sin más, me voy como regresé.

Gracias

A pesar de que los abandono a veleidad, ustedes siguen visitando este humilde blog. Por razones que desconozco siguen llegando aquí, continúan leyendo las humildes líneas que les comparto. Como se imaginarán, el que escribe aquí es una persona común y corriente, una persona con proyectos personales, con ansias de descubrir el mundo, y si es posible cambiarlo, por el axioma que supone (ya encontré la palabra); es una persona como ustedes.

Así que el susodicho ha venido esta madrugada a darles las gracias. A agradecerles sus razones personales por visitar Desnúdate y haz un ritual; su rendezvous con la serendipia; sus momentos de ira, de rabia, de nostalgia, etc. Sin ustedes, estas líneas no hubieran tenido la proliferación de la que ahora gozan. Porque, como sabemos, aquel que escribe siente la necesidad innata de ser leído, de viajar a través de pupilas ajenas cual nave onírica. El susodicho agradece de nuevo: gracias por esa perseverancia y paciencia.

Esto no quiere decir que el blog deje, poco a poco, de ser tan humilde como siempre: no, sigue siendo un módico almacén de divagaciones que lentamente ha dejado de lado la escritura automática y ha aprendido a pensar detenidamente lo que se ofrece. El autor no se excusa por las semanas sin publicar, y tampoco está diciendo que no escribirá automáticamente (ya que, al contrario, lo hace más) ,pero quizá sea esta una de las razones por la que la constancia inicial ha ido decrescendo. Ya habrá un tiempo en que habrá tiempo, y en ese tiempo tendrán a tiempo su ración novedosa de blog.

Habrá un tiempo en que habrá tiempo

no lo perderemos, lo derrocharemos

y haremos de este ocio prioridad nacional.

Habrá un tiempo en que habrá tiempo

caminaré sin prisas entre amigos, entre risas

y me fumaré un cigarro en la alameda central.

Un peso aquí, un peso allá, rasguñando

porque esta pinche vida muy poco da.

Un dominó en la mesa, un vaso de cerveza

y un buen concierto recordar.

Volverán esos días de antaño

cuando en mi barrio no era un extraño

y las heridas en las rodillas punzaban más

que los fuertes dolores de este corazón.

Habrá un tiempo y nos reiremos de este tiempo

y miraremos con nostalgia aquel tiempo cuando no había tiempo

dormiré desnudo y volveré a soñar.

Habrá un tiempo en que habrá tiempo

no lo perderemos, lo derrocharemos

y haremos del amor religión oficial.


¡Saludos!

Hard Rock

And if you hear me talking on the wind

You’ve got to understand

We must remain

Perfect strangers

 

Ser melómano, diletante y dipsómano siempre trae cosas buenas. Por ejemplo la manía incesante de asistir a conciertos. Qué mejor que asistir a conciertos que van a dejar una gran huella en la historia. Además esas historias irrepetibles que suceden dentro del lugar. La razón de hablarles acerca de esto es que el próximo 27 de febrero viene a México una de las bandas que forjó la historia del hard rock. Una banda reconocible tanto por su talento desbordante como por sus riffs memorables. Estoy hablando de Deep Purple.

Perfect Strangers, Deep Purple

Hasta ahora tienen programadas tres fechas en nuestro bellísimo país. Cambiaron la fecha de una para poder abrir otra. Y aunque no venga con ellos el magnífico guitarrista Ritchie Blackmore, los demás integrantes Ian Gillan, Roger Glover, Ian Paice, Steve Morse y Don Airey darán un espectáculo hardrockero con muchas de sus canciones más representativas: smoke on the water, hush, burn, my woman from tokyo, highway star, lazy, perfect strangers, entre muchas otras.

Así termina su procrastinadísimo martes 2×1, esperemos que siga esta racha de querer publicar como se debe y el viernes nos volvamos a ver por acá.

¡Lo que trajo el 2010 a este blog!

Un poco de vanidad pues…

Este blog fue visto cerca de 36,000 veces en 2010.

Lugares de interés en 2010

Estas son las entradas y páginas con más visitas en 2010.

1

Primera de Agosto agosto, 2009
6 comentarios

2

Surrealismo y excentricidades julio, 2009
9 comentarios

3

Entre disomnias y parasomnias III diciembre, 2009
2 comentarios

4

Los remedios del ensueño (Surrealismo y excentricidades II) enero, 2010
1 comentario

5

¿Favor o fabor? enero, 2009
2 comentarios

(esta entrada será borrada pronto)