Les Luthiers para tapatíos: más vigentes que nunca

¿Hay personajes más graciosos a los creados por Les Luthiers? ¿Ingenio humorístico más exquisito, juegos de palabras más geniales al de este quinteto argentino que una vez más es sexteto? De verdad, si alguien sabe, que me lo diga. 
No es coincidencia que a un año de cumplir medio siglo, Les Luthiers suene aún más vigente con su antología ‘¡Chist!’. Y es que Marcos Mundstock, Jorge Maronna, Carlos Núñez Cortés, Carlos López Puccio, y ahora Martín O’Connor y Horacio Tato Turano, hicieron una selección sesuda de las escenas a presentar en este show que el pasado lunes visitó a la Zona Metropolitana de Guadalajara.
Sí, aún razonan dentro del recipiente estos ejemplares casi todos cosechas de los cuarentas, y nos recuerdan tras cada risa que están al pendiente, incluso, de los jóvenes de hoy en día.
Esta antología se enmarca en el que quizá sea su arreglo más político: La Comisión, donde un par de políticos pide a un tristemente célebre compositor —que no es Johann Sebastian Mastropiero— actualizar el himno nacional, y cambiar no sólo la letra, sino al país enemigo, las fechas históricas, y hasta el idioma utilizado, ¿con qué calidad moral? Ninguna.
Les Luthiers hace que soltemos carcajadas por la situación en la que países, estados y municipios pasamos a cada momento: la incapacidad de nuestros gobernantes de ver más allá de su propio beneficio, y con la necesidad de continuar en el poder para, no se diga concluir, sino por lo menos iniciar una estrategia de gobierno. Les dije que no era coincidencia.
Durante este proceso intercalan otras escenas acordes a la realidad, por ejemplo ‘Sólo necesitamos’, donde un par de ecologistas sólo quiere respirar aire limpio, pero no lo hay porque para hacer sus guitarras se talaron los árboles que producen el oxígeno. 
Si bien Les Luthies ha evitado hacer referencia durante sus espectáculos al fallecimiento de su compañero Daniel Rabinovich —quien podía hacernos reír con sólo mover la mirada o abrir la boca—, la incursión de los dos nuevos integrantes no es para reemplazarlo. Sin embargo, a diferencia de shows donde Rabinovich participó, ahora se muestran más ágiles en el verbo, y han resumido los silencios que Daniel llenaba con el lenguaje corporal.
‘¡Chist! continúa con ‘La redención del Vampiro’, donde los guiños a los jóvenes continúan: “Ahora están de moda los vampiros jóvenes y románticos… ¡por favor!”, grita el Conde antes de hacernos explotar en carcajadas. Después agregan el tema del sexo con ‘Educación sexual moderna’ y ‘Los jóvenes de hoy en día’, y hacen una hilarante parodia de ese tema que algunos sectores no quieren ver ni en pintura.
Les Luthiers visita Latinoamérica y da una lección humorística. Hoy en día, donde la comedia stand up no puede pasar quince segundos sin pronunciar una mala palabra —y no se diga de los shows de televisión por cable—, en dos horas de espectáculo con risas ininterrupidas, estos argentinos apenas elevan el volumen de la grosería a la palabra “estúpido”. ¿Vaya reto, no lo creen?
Y si con las escenas anteriores ya nos dejaron claro una vez más su ingenio interminable, su capacidad para encontrar la ductilidad de la palabra, su acertado análisis de la sociedad y su posterior decantación en humor, Les Luthiers cierra con una muestra de virtuosismo musical con Núñez Cortes en el piano y Maronna en un curioso instrumento hecho con pelotas musicales —recordemos que también son luthiers, inventan sus propios instrumentos—, eso sí: ¡fueeera de programa!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s