El lápiz en el ojo

Hola saludables personas que visitan este blog por razones que desconozco (en realidad tengo pleno conocimiento de todos y cada uno de sus motivos). Hoy es lunes nueve de mayo ¿qué tiene de especial este día? Nada, simplemente quería recordarles que normalmente se actualiza éste su humilde blog, los días martes y viernes, así que podrán advertir que casi estoy haciendo un esfuerzo sobre humano para escribirles estas líneas, que además van llenas de cansancio porque, oh sí hurra, he encontrado trabajo. Pero ése no es el tema de hoy, hoy quiero hablarles de algo espeluznante, algo que los dejará boquiabiertos, pero que también los hará sentirse afortunados por la vida de tenue dolor/sufrimiento que llevan consigo mismos.

Existe, entre todos los padecimientos del mundo, uno que es destacable tanto por sus síntomas como por su peso escénico en el teatro del dolor. Para que entiendan mejor esto que les cuento, lean el siguiente comentario de alguien que, probablemente, sufre esto:

Hoy desperté de nuevo con la cabeza lacerada. Es como si un pequeño duende maligno se sentara en mi frente y taladrara el mismo lugar, día tras día, a veleidad. Pero uno va y cuenta y siempre (o casi siempre) recibe la misma respuesta: a mí también me duele la cabeza a veces. Esto no es dolor, es lo que haría del dolor un paseo en góndola. Es lo que haría del dolor un ápice de culmen hedónico. Es la sensación de la que el masoquista huye y la cual sirve de lenitivo al corazón sádico.

Cefalea en racimos o en brotes, histamínica, cluster e incluso cefalea suicida es como los pocos investigadores de esto le han llamado. ¿Y qué tiene de sorprendente? Existen dos tipos de personas que sufren por la cefalea en racimos: los épisódicos y crónicos. Expliquemos de qué van los episódicos. Lo describen como un dolor muy agudo que aparece a diario en un lado de la cabeza, cierta época del año, durante varias semanas, incluso meses. Este dolor (que es muy liviano llamarlo así) generalmente inicia en el ojo, o detrás de él, del costado de la cabeza afectado, y se expande (recordemos: siempre en el mismo lado) hacia la sien y hasta la nuca —en variadas ocasiones puede afectar otras zonas como la mandíbula, las muelas, el paladar—, diario casi a la misma hora durante la época de crisis, entre una y tres veces al día (a veces más). Es como si lentamente introdujeran en tu ojo una vara de metal caliente hasta tocar tu nuca y después la movieran cruelmente.

Hasta aquí hemos visto que es un dolor unilateral muy fuerte en la cabeza que se repite a diario casi a la misma hora durante algunos meses. El cluster tiene tres fases, la primera la denominan “sombra” ya que es el aviso de que puede suceder en cualquier momento, y puede durar muy pocos segundos ya que generalmente el dolor aparece rápidamente; la segunda es el cluster per sé, el dolor intenso, y la tercera es cuando termina, donde el dolor disminuye y se tiene en la cabeza la sensación de magulladura. Puede aparecer en cualquier momento del día o de la noche (mientras se duerme). Dura aproximadamente entre 10 y 120 minutos, imaginen ustedes tener dentro de su ojo un lápiz durante ese tiempo. Se le llama “en racimos” porque en una cierta época del año, se agrupan, se suceden, los ataques todos los días, durante un tiempo que puede ir de unas semanas a varios meses, seguido de un período de alivio -remisión- durante el resto del año.

La remisión sólo sucede en los episódicos… los crónicos no tienen tregua ningún día del año. Le llaman cefalea suicida ya que, algunos investigadores, han catalogado este dolor como el peor que puede sufrir un ser humano sin perder la conciencia, y algunos individuos han llegado a quitarse la vida para dejar de sentir el dolor. Le sucede a 67 personas por cada 100,000, y mayormente a los hombres, en una proporción de cinco hombres por cada mujer (5:1), las mujeres que sufren esto han llegado a compararlo con un dolor de parto, de nuevo, imagine usted parir de una a tres veces al día.

¿Y cómo se cura, cómo se trata? Según los estudios, no tiene cura, y el tratamiento más eficaz hasta el momento es la inhalación de oxígeno para calmar cada racimo. Los analgésicos son inútiles en estos casos, aunque hay tratamientos con corticoides que han dado resultado para hacer menos intensas las crisis. Normalmente una persona que sufre de cluster y tiene un ataque, no puede quedarse quieta, camina de un lado a otro, golpea su cabeza contra las paredes o los muebles, lamentablemente nada se puede hacer por la persona que tiene el ataque más que esperar a que termine. Es difícil su diagnóstico y tratamiento debido al poco conocimiento que se tiene. En los pacientes episódicos el tratamiento es confuso, ya que suele suceder que prescriban algún medicamento y los dolores terminen, mas no quiere decir que sea la cura, sino que a menudo termina la crisis.

Glosario:

Cefalea en racimos, cefalea en brotes, cefalea histamínica, cefalea suicida, cluster, clusted headache

Sombra: es el dolor moderado que aparece como premonición de un ataque o queda al final de éste; puede durar pocos segundos en lo que el dolor llega a su punto más alto.

Episódicos: personas que padecen cefalea en racimos pero que los periodos de crisis duran algunas semanas o meses y después tienen un periodo de remisión.

Crónicos: personas que padecen cefalea en racimos pero que no tienen periodos de remisión.

Periodo de remisión: semanas, meses e incluso años en los que el dolor de la cefalea en racimos desaparece ‘descansa’.

Crisis: semanas o meses en los que (en los episódicos) los ataques se suceden a diario (o con un intervalo de 48 horas). Pueden repetirse cada cierto tiempo y en determinados meses, por ejemplo todos los años de febrero a mayo.

Ataque: el dolor en su máxima expresión, puede durar desde unos minutos a pocas horas. Aparecen de 1 a 3 (en ocasiones más) al día. Duran entre diez minutos y hasta dos horas. Suceden a diario, o con intervalos de 48 horas, casi a la misma hora, por ejemplo entre la 1 pm y 3 pm, entre 7 pm y 9 pm y entre 12 am y 2 am.

Foro sobre la cefalea en racimos en español: www.cefaleaenracimos.com

Más información: búsquela

Anuncios

3 comentarios el “El lápiz en el ojo

  1. Susana dice:

    Estimados, buenas noches, les cuento que padezco desde hace un año cefalea de Horton cronica, siempre sufri de dolores de cabezas muy fuertes en Mayo y septiembre (cambio de estaciones) con las caracteristicas del horton, pero nunca me la trataron como tal, como los sintomas son lagrimeo, agua por la nariz me llegaron a dar medicacion para la sinusitis, hace un año se volvio cronica, no hay remision del dolor, la mayoria de los dias tengo dolor y hasta 8 o 10 episodios x dia, mi cara se deforma, mi ojo izquierdo se achica y casi no se ve, no respondo a ningun tto medicamentoso, estoy bajo tto del dolor con corticoides desde hace un año, tubo de oxigeno en casa y desde hace un mes topiramato q es un anticonvulsivo, pero sus contraindicaciones son terribles, asi q no se q es peor. La sensacion del dolor es inexplicable es sentir q alguien me clava un punzon en el ojo unas 300 veces x minuto, duran los episodios 3 o 4 hs, paran x 1 o 2 hs y vuelven de nuevo, hace 7 dias q no voy al trabajo x lo tanto me trae terrible problemas laborales, lo q tengo no es dolor cronico, no estoy enferma, en mi trabajo ya me miran mal, estoy muy depresiva, juro x dios q pienso en matarme mas de una vez xq no hay solucion a esta situacion, cuantos años mas tendre que vivir asi?

  2. Susana dice:

    Quise decir que lo mio es dolor cronico y no es una enfermedad

  3. Jaime Rivera dice:

    Hola.

    Esta publicación veo que es de hace años. No sé si alguien pueda ayudarme.

    Solo una oftalmologa me ha dicho que padezco de esto y los síntomas son demasiado similares a lo que siento. La salud en COLOMBIA es tan pobre que llevo 3 meses tratando de dar con un Neurologo sin éxito además, porque debe ser a través de mi entidad prestadora de salud porque el dolor es tan incapacitante que si me atienden de manera externa esto no tiene ninguna validez ante la empresa donde trabajo y puedo perder mi empleo.

    Es ese mi mayor temor, perder mi empleo, pero el dolor llega en momentos a ser tan impresionante que no tengo otra opción que desaparecerme por ratos y “aguantar”, si es que se le puede llamar así.

    Por la inflamación en mi ojo me dicen siempre “es un orzuelo” pero todos los síntomas son iguales, son mil puñaladas en tu ojo que te matan y la salida constante de “agua” por tu nariz.

    En Colombia no sé qué hacer, no sé a quién acudir, a quién preguntar, no conozco más casos. Si pueden ayudarme se los agradeceré inmensamente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s