Lamentablemente a deshoras de la noche han corrido lágrimas azules, casi moradas. ¡Oh, Santa Guerrera! Qué triste es saber que tu voz ha regresado con los ángeles. ¿Qué te pasó en el camino, has ido a buscar un cuerpo nuevo, nueva vida, manos nuevas? Ha perdido el mundo una guerrera tan excepcional como su voz y su retórica. No estando aquí sí estás. Abriste tus alas prodigiosas a un cielo que te esperaba para pintar las nubes con canciones.
Rita Guerrero (1964-2011).